En este nuevo episodio de La ruta del misterio nos adentramos en uno de los crímenes más turbios, escabrosos y fascinantes de la crónica negra de Estados Unidos: el caso de Winnie Ruth Judd, la mujer que pasó a la historia como la asesina del baúl.
Viajamos hasta el Phoenix de 1931 para reconstruir una historia marcada por la obsesión, los celos, la traición y la violencia. Dos mujeres asesinadas, unos cuerpos ocultos en baúles, una huida en tren hacia Los Ángeles y una detención que conmocionó al país. Pero tras el horror inicial se abre un caso mucho más complejo: el extraño papel de su amante, las dudas sobre lo que ocurrió realmente aquella noche, el juicio, la condena a muerte, la declaración de locura y las fugas de una mujer que arrastró su leyenda durante décadas.
Un episodio en el que recorremos paso a paso uno de los sucesos más inquietantes de Arizona, separando la realidad del sensacionalismo, para sumergirnos en una historia donde el crimen, la manipulación y el misterio siguen caminando de la mano.

¿Qué tal, amigos? ¿Cómo estáis? Bienvenidos a un nuevo capítulo, una semana más en la Ruta del Misterio. Y vamos a comenzar donde lo dejamos la semana pasada, ¿lo recuerdan, no? A los pies de un misterioso castillo en Fénix. Bueno, pues avanzando un poquito por esa ciudad que nos sorprendió gratamente.
Vamos a llegar a una calle, a un cruce de calles más bien, un lugar donde se produjo uno de los crímenes más importantes y más impactantes de la historia de los Estados Unidos. Vamos a tratar un tema fascinante de la crónica negra de Norteamérica, el caso de Winnie Root Yad.
La mujer que pasó la historia como la asesina del baúl. Viajamos hasta el Fénix de 1931 para reconstruir una historia marcada por la obsesión, los celos, la traición y la violencia. Dos mujeres asesinadas, unos cuerpos ocultos en baúles, una huida en tren hacia los ángeles y una detención que conmocionó al país, pero tras el horror inicial se abre un caso mucho más complejo, el extraño papel de su amante, las dudas sobre lo que ocurrió realmente aquella noche, el juicio, la condena a muerte, la declaración de locura y la fuga de una mujer que arrastró su leyenda durante décadas y nosotros, Noel y yo, estábamos allí justo.
Frente a su casa, la casa donde vivió y la casa donde supuestamente ocurrió todo. Prepárense para un episodio en el que recorreremos paso a paso uno de los sucesos más inquietantes de Arizona, separando la realidad del sensacionalismo para sumergirnos en una historia donde el crimen, la manipulación y el misterio siguen caminando de la mano. ¿Nos acompañan? esta historia tiene que ver con uno de esos crímenes en los que nunca termina de asentarse una verdad limpia el de winnie ruth judd la mujer a la que la prensa estadounidense bautizó como la asesina del baúl Esta historia pertenece a esa clase de sucesos que marcan a todo un país y a varias generaciones, porque en él, en este suceso, hay celos, sexo, enfermedad, una ciudad pequeña convertida en hervidero moral, dos mujeres muertas, un amante con influencia, una acusada herida que asegura haber actuado en defensa propia, un desmembramiento espantoso y una sospecha que ha sobrevivido al paso del tiempo, que quizá Winnie…
No hizo sola la parte más terrible de todo aquello. La imagen que ha quedado fijada en la memoria es brutal. Vamos a imaginarlo. Una estación ferroviaria, un par de baúles de gran tamaño, un hedor insoportable que llama la atención de los empleados, una mujer nerviosa que llega tarde a recoger el equipaje, da respuesta evasiva y desaparece cuando le exigen abrirlo. Después…
El chasquido de una cerradura forzada y la aparición de una escena que parecía salida de una pesadilla. Los restos de Agnes Saint-Leroy y Edwin Sammy Samuelson ocultos en el equipaje. A partir de ese momento, el país entero, todo Estados Unidos, fijó su ojo en una sola mujer. Su nombre, Winnie Ruth Young.
Para entender el caso conviene detenerse primero en el lugar y en el tiempo. Phoenix, a comienzos de los años 30. La ciudad estaba muy lejos de una gran urbe.
Por ejemplo, de la gran urbe que hoy conocemos, era una comunidad mucho más reducida, más vigilante, más conservadora y también más cruel con todo lo que se saliera de la norma. La gran depresión había gritado el país, pero en muchas ciudades del oeste seguía funcionando con fuerza una ética social rígida, especialmente con las mujeres.
La esposa ejemplar, la decencia, el silencio, el matrimonio, la reputación, todo eso tenía un peso enorme. En ese marco, Una mujer joven, separada de hecho, enferma, sentimentalmente inestable y envuelta en una red de relaciones extramatrimoniales era carne de escándalo incluso antes de convertirse en protagonista de un crimen. Y si además el caso incluía rumores sobre sexualidad ambigua, celos, desmembramientos y huidas, la prensa