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Dallas. Hace unas semanas, Noelia y yo estuvimos en Dealey Plaza, uno de esos rincones del mundo que conoces de memoria antes de pisarlos…
hasta que los pisas de verdad. Entramos en el Sixth Floor Museum, subimos hasta la planta desde la que, según la versión oficial, Lee Harvey Oswald disparó a Kennedy el 22 de noviembre de 1963, y nos asomamos a la famosa ventana de la esquina.

Desde allí ves la curva, la calle, la colina y entiendes enseguida la dimensión de lo que pasó allí. Luego bajamos a la carretera.
Caminamos por las cruces del asfalto que marcan los disparos. Cuesta verlas.

Están ahí, discretas, casi escondidas. Los coches siguen pasando, la curva sigue cerrándose igual, y tú vas levantando la vista del suelo a la colina y de la colina a la ventana.
Todo encaja en la cabeza con una claridad inquietante. Kennedy había viajado a Texas en plena campaña, en un Estados Unidos cargado de tensión política.

La comitiva avanzó entre aplausos, el coche giró en Dealey Plaza y llegaron los disparos. La versión oficial habló de tres tiros y de un asesino solitario.

El problema es que ese relato nunca dejó tranquilo a todo el mundo. La grassy knoll, los testigos, el vídeo de Zapruder, el asesinato de Oswald dos días después a manos de Jack Ruby…
y el caso se convirtió en un laberinto. El museo merece muchísimo la pena.

Está tratado con respeto, con sobriedad, sin convertir aquello en un circo. Sales de allí con el peso de la historia encima y con la sensación de haber estado en un lugar muy especial.
La historia completa la contamos en La Ruta del Misterio, en iVoox y Spotify. #Larutadelmisterio #AlbertoCerezuela #Misterios #TrueCrime #HistoriaOculta #JKF #Dallas #Kennedy#EstadosUnidos #CrimenReal