1×09 Prodigios en Iglesias. Sudoraciones, lágrimas y sangre.

1×09 Prodigios en Iglesias. Sudoraciones, lágrimas y sangre.

IVOOX

SPOTIFY

Tras una semana de ausencia, el podcast comandado por Alberto Cerezuela vuelve visitando tres enclaves mágicos de España donde el misterio se presenta en forma de prodigios ocurridos con imágenes religiosas. El Cristo de Rágol (Almería) que lagrimea, el Niño Jesús de Íllar que en 1604 estuvo llorando y, por supuesto, el más famoso de todos, el Cristo de Limpias (Cantabria) que movió los ojos y la boca.

Dicen que hay lágrimas que no pertenecen al mundo del hombre, que han crecido porque hay lágrimas que no pertenecen al mundo de los hombres, que a veces la madera llora, la piedra suda o los ojos de un Cristo parecen abrirse para mirar de nuevo a sus fieles.

A lo largo de los siglos, templos humildes y parroquias perdidas han sido escenario de lo imposible. Imágenes que lloran, rostros que sangran, ojos que se mueven, figuras que sudan… milagros, dicen unos; ilusiones ópticas, murmuran otros. Sea como sea, lo cierto es que estos fenómenos siguen ocurriendo y lo hacen ante testigos que juran haberlos visto, incluso lo dejan por escrito a modo de certificaciones. En este episodio vamos a viajar a varios enclaves marcados por el asombro, donde supuestamente han ocurrido este tipo de historias.

Así que Noelia y yo cogimos el coche y nos propusimos ir en la búsqueda de algunos de estos enclaves que se consideran mágicos, donde a día de hoy personas aún siguen yendo esperando ver ese milagro. ¿Se atreven a hacer con nosotros esta peculiar ruta del misterio que nos toca hoy en el capítulo número 9?

En la villa de Limpias, en Cantabria, hay un templo que atrae desde hace más de un siglo a peregrinos curiosos y escépticos con la misma fuerza con la que el mar llama al acantilado.

La iglesia de San Pedro guarda al Cristo de la Agonía, popularmente conocido como el Cristo de Limpias, una talla que muchos describen como un umbral entre lo humano y lo inexplicable. La imagen ya de por sí impresiona, casi un metro ochenta de altura sobre una cruz de madera de alrededor de dos metros y medio.

A los lados, la Virgen Dolorosa y San Juan Evangelista componen una escena barroca que domina el altar mayor. El silencio del templo, el olor de la acera, la luz tamizada por los ventanales… todo predispone a la espera, como si en cualquier momento lo invisible pudiera abrirse paso entre los bancos.

El origen exacto de la talla permanece en la penumbra. Se cree que procede de Andalucía y que a Limpias llegó por voluntad de don Diego de la Piedra, noble local que dejó por escrito su testamento diciendo que el Cristo, junto a la Virgen y San Juan…

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn
WhatsApp
Telegram
Email
Imagen de Alberto Cerezuela
Alberto Cerezuela

Editor, investigador y escritor.

Deja tu comentario

TE REGALO UN LIBRO GRATIS

Suscríbete a MI CÍRCULO y descarga GRATIS el libro ENIGMAS Y LEYENDAS DE ALMERÍA (Descatalogado).
Recibirás un correo con instrucciones.