13 – Visitamos la cárcel de Alcatraz

Alcatraz

 

Hay lugares que parecen existir para recordarnos que el ser humano es capaz de todo, incluso de encerrar a otros en una roca aislada en medio del mar. Alcatraz es un símbolo de miedo, de castigo, de leyenda. Desde que el ferry se aproxima y la niebla de la bahía se abre, el perfil de la isla es un presagio. La torre de vigilancia, los muros de hormigón, la silueta fantasmagórica del edificio principal, el olor a pescado que casi te aturde… todo parece decirte: aquí no se escapa nadie.

13 - Visitamos la cárcel de Alcatraz 21Antes de ser cárcel, Alcatraz fue fortaleza militar. En 1850, el presidente Millard Fillmore la designó como reserva militar y, durante la Guerra Civil, sirvió como prisión para soldados confederados. Pero fue en 1934 cuando se convirtió en el centro penitenciario más temido de Estados Unidos. El gobierno federal quería un lugar para los reos más peligrosos, los incorregibles, aquellos que no podían rehabilitarse en prisiones convencionales. La elección fue perfecta: una isla azotada por corrientes heladas, donde la ciudad de San Francisco es visible, pero inalcanzable.

Por sus celdas pasaron nombres que parecen salidos de una novela negra. Al Capone, el capo de Chicago, pasó allí cuatro años, tocando el banjo en la banda de la prisión cuando la sífilis empezó a destruirle la mente. George «Machine Gun» Kelly, uno de los secuestradores más famosos; Alvin «Creepy» Karpis, miembro de la banda de Ma Barker, que ostenta el récord de haber pasado 26 años en Alcatraz; también estuvo Robert Stroud, el llamado «Hombre Pájaro de Alcatraz», aunque nunca tuvo pájaros allí: la cárcel era demasiado estricta para permitirlo.

13 - Visitamos la cárcel de Alcatraz 23

La rutina era casi inhumana. Las celdas medían 1,5 por 2,7 metros. Allí el preso dormía, comía, pensaba y se consumía. Las 23 horas de reclusión diaria se interrumpían solo para el trabajo, el patio o las comidas en el comedor común, el lugar más peligroso de la prisión. Allí los guardias iban armados con gas lacrimógeno y fusiles montados en garitas, preparados para sofocar cualquier intento de motín.

Aun con tanta vigilancia, la violencia era inevitable. Hubo intentos de fuga y rebeliones, la más sangrienta en mayo de 1946, conocida como la Batalla de Alcatraz. Seis presos tomaron armas, secuestraron a varios guardias y se atrincheraron. Durante dos días la prisión fue un campo de batalla: granadas, ráfagas de metralleta, explosivos improvisados. Al final, tres reclusos murieron, dos guardias fueron asesinados y otros tantos resultaron heridos. Esa rebelión fue la prueba de que en la Roca la desesperación podía convertir a un hombre en algo muy distinto.

Pero si hay un episodio que convirtió a Alcatraz en mito, fue la fuga de Frank Morris y los hermanos Clarence y John Anglin. Ocurrió la noche del 11 de junio de 1962. Los tres llevaban meses trabajando en secreto. Con cucharas de metal y piezas de aspiradora fabricaron taladros improvisados para perforar los muros traseros de sus celdas, escondiendo el ruido con la música de la prisión. Las rejillas de ventilación que cubrían los agujeros eran falsas, hechas de cartón pintado. Construyeron una balsa y chalecos salvavidas con más de cincuenta impermeables, cosidos a mano y sellados con calor de bombillas. Incluso fabricaron cabezas de yeso con pelo real del barbero para colocarlas sobre las almohadas y simular que dormían durante el recuento.

13 - Visitamos la cárcel de Alcatraz 25

Aquella noche, uno por uno, se colaron por los túneles que habían cavado, alcanzaron el pasillo de servicio, treparon hasta el techo y cruzaron hasta llegar al muro exterior. Allí descendieron por una tubería de desagüe y llegaron a la costa. La última vez que alguien los vio fue en la orilla, inflando su balsa improvisada. La alarma sonó al amanecer. Los guardias descubrieron las cabezas falsas y comenzó la mayor búsqueda en la historia de la prisión. Se encontraron restos de la balsa y objetos personales en la bahía, pero nunca aparecieron los cuerpos. ¿Murieron ahogados o lograron escapar? El FBI cerró el caso en 1979, concluyendo que probablemente perecieron en las heladas aguas. Sin embargo, informes posteriores y fotografías filtradas sugieren que los Anglin pudieron haber sobrevivido y vivir sus últimos años en Brasil. El misterio persiste, y es lo que mantiene viva la leyenda.

13 - Visitamos la cárcel de Alcatraz 27

El 21 de marzo de 1963, el fiscal general Robert Kennedy ordenó el cierre definitivo de Alcatraz. El coste de mantenimiento era altísimo y la sal del mar corroía la estructura. Los últimos presos fueron trasladados y la isla quedó en silencio. Desde entonces, Alcatraz se convirtió en museo, en escenario de películas, en lugar de peregrinación para quienes quieren sentir la historia en la piel.

En junio, Noelia y yo pisamos Alcatraz. Tomamos el ferry al amanecer, con el sol asomando sobre el Golden Gate. Al poner pie en la isla, una ráfaga fría nos recibió como si la propia prisión nos advirtiera de dónde estábamos. Recorrer las celdas es estremecedor. Me detuve frente a las de aislamiento, esas jaulas diminutas donde un hombre podía pasar días enteros sin ver la luz del sol. Eso contrastó con la presencia de un antiguo preso, hoy escritor, que firmaba ejemplares de su biografía en la tienda de recuerdos. Intenté imaginar el silencio absoluto, la locura acechando en la oscuridad. En el comedor, miré las filas de mesas metálicas e imaginé el sonido de los platos, el murmullo de voces contenidas, el miedo a que en cualquier momento se desatara la violencia.

13 - Visitamos la cárcel de Alcatraz 29

En el patio, el aire tenía un olor distinto, mezcla de mar y óxido. Me quedé quieto mirando la ciudad de San Francisco, tan cerca que parece que podrías nadar hasta allí… y tan lejos que parece una burla. Allí entendí lo que significaba Alcatraz: estar vivo y sentirte, al mismo tiempo, fuera del mundo.

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn
WhatsApp
Telegram
Email
Imagen de Alberto Cerezuela
Alberto Cerezuela

Editor, investigador y escritor.

Deja tu comentario

TE REGALO UN LIBRO GRATIS

Suscríbete a MI CÍRCULO y descarga GRATIS el libro ENIGMAS Y LEYENDAS DE ALMERÍA (Descatalogado).
Recibirás un correo con instrucciones.